Iglesia de San Pedro de Zuhatzu Kuartango

Introducción

La ladera sobre la que se erigió el primitivo asentamiento medieval de Zuazo, entre las sierras de Arkamo y Badaia, permitía dominar el arranque de los dos valles que configuran la comarca de Kuartango. Éste era un enclave de especial importancia, puesto que desde este alto se podían divisar los caminos y sendas que convergían en el actual lugar de los barrios modernos de la población, construidos junto al río, en una zona mucho más baja y practicable.

Esta traslación del poblamiento hacia el valle se debió, en gran medida, a la instalación en la población hacia finales del XIX de un renombrado balneario, que explotó las aguas medicinales sulfurosas, sódicas y nitrogenadas que, de forma natural, emanan de la sierra de Badaia. Este lujoso complejo atraía a más de trescientos visitantes cada verano, que acudían en el ferrocarril que recorre el valle y que enriquecieron la zona, generando negocios de restauración y hospederías alrededor. Hoy en día quedan algunos restos de aquel balneario al lado del río, reconvertido tras su declive en colegio y, actualmente, en centro cultural.

Imágenes 360º

El retablo desaparecido

Una de las principales joyas históricamente ligadas a la iglesia de San Pedro fue expoliada durante el siglo XVIII o XIX y hoy en día se encuentra en paradero desconocido, en una colección privada. Se trata de un antiguo retablo gótico de finales del XIV o principios el XV realizado en madera policromada. Los donantes de la obra fueron, según una inscripción en el propio retablo, “Gómez de Zuazo y su mujer Mari al servicio de Dios y del Señor San Pedro”, posiblemente miembros de la nobleza local.

Este retablo estuvo concebido para poderse abrir y cerrar y para albergar, en su centro, una talla de San Pedro, hoy en día desaparecida. El armazón está pintado sobre tabla y tiene cinco paneles que, en su parte interna, representan escenas de la vida del santo titular del templo. Entre ellas encontramos la entrega de las llaves a San Pedro por parte de Cristo, la cátedra del santo, obras de sanación y predicación, el reto de Simón el Mago y su martirio, crucificado boca abajo.

En el reverso, un cielo estrellado convive con dos imágenes de gran tamaño de San Sebastián asaeteado y de San Fabián. Ambos tienen la particularidad de que su celebración acontece el 20 de enero, por lo que podría tratarse de una fecha importante para el matrimonio comitente de la obra.

Fotografías antiguas

En las fotografías antiguas del templo apenas se perciben cambios. La remodelación de los años noventa afectó más a ciertos detalles del interior que al exterior, siendo lo más reseñable el descubrimiento del Cristo gótico del que daremos cuenta más adelante. Sin embargo, sí que se percibe cierto estado de abandono y deterioro tanto en la ventana absidial como en la ventana del oeste.

La iglesia de San Pedro

La iglesia domina el punto más alto del pueblo primitivo, erigida sobre un promontorio que disfruta de unas vistas privilegiadas del valle. El templo del siglo XIII es uno de los más característicos de la comarca y conserva a la perfección su estructura medieval: una sola nave con cabecera recta y canecillos cóncavos y convexos sin decoración a lo largo de la cornisa, a excepción de uno ornamentado con una bola enmarcada en un anillo. Junto al edificio destaca una espadaña exenta de baja altura, muy típica de las iglesias de este valle, y data del siglo XVI, hecho que se conoce por el empleo de losas sepulcrales para su construcción.

Exterior

La iglesia tiene dos ventanales, uno en el ábside y otro a los pies. El ventanal de la cabecera carece de decoración, salvo por unas medias esferas situadas en lo alto de cada apeo, por debajo de la imposta. Sin embargo, el ventanal del oeste ofrece más decoración, incluyendo motivos geométricos como círculos dobles y bolas; vegetales, como las hojas de acanto; y rostros humanos, dos hombres y dos damas con toca y barbuquejo flanqueados por bolas y motivos lineales. Todo ello recorrido por el omnipresente cordelaje que caracteriza el románico de este valle.

El pórtico

Un pórtico protege el lado sur de la iglesia, donde se ubica la portada de arco apuntado con arquivoltas lisas, aunque se aprecian algunas líneas en zigzag y una serie de círculos como los que se encuentran en la ventana de poniente. Las basas con garras sostienen unos fustes lisos que desembocan en capiteles decorados. Los exteriores muestran un encestado inciso y quedan rematados por círculos y espirales. Los dos restantes del lado derecho ofrecen el rostro de una dama y de un varón, y los del izquierdo, decoración de bolas con dos tipos de sogueado distintos.

El interior

En el interior del templo se conserva la estructura medieval, compuesta por una cabecera recta y bóveda de cañón apuntado.

Lo más destacable, a falta del retablo gótico, es una talla del mismo período realizada hacia finales del siglo XIV o inicios del XV que representa un crucificado. Fue hallado bajo la escalera del coro del siglo XVIII durante una remodelación en 1991. Esta pieza sufrió el mismo destino que otras tantas figuras religiosas que se sustituyeron por otras más modernas. Probablemente fue desechada en el siglo XVIII o principios del XIX, por considerarse burda ante el nuevo estilo neoclásico favorecido desde el obispado. El Cristo estuvo sujeto por tres clavos a una cruz hoy desaparecida y todavía se conservan evidencias del dorado de la talla y restos de orlas rojas y azules en los bordes del paño de pureza.
Pila bautismal

Otro de los tesoros que alberga esta iglesia es la pila bautismal del siglo XIII, cuya copa muestra bellas incisiones geométricas de cesteados y triángulos, muy en sintonía con la decoración del románico de Kuartango.

Sacristía

La sacristía es una antigua capilla funeraria que, probablemente, en origen tuvo la entrada desde el exterior del templo, como aún se puede observar desde el pórtico. Posteriormente se abrió una nueva puerta que conecta este espacio con el interior de la iglesia. La capilla data del siglo XVI avanzado, como muestran las bóvedas, y fue realizada por tres hermanos: Pedro, María y Martín Abad, como rebela la clave central en caracteres góticos. Hay otra clave en el lugar donde se encontraría la entrada primitiva que muestra un escudo donde se inscribe un “laus deo”. En esta capilla hubo pinturas murales, apreciándose hoy día únicamente un brazo portando un cáliz.

LOCALIZACIÓN

Créditos fotográficos:

De las fotografías actuales: © Ondare Irekia / Patrimonio Abierto.
De las fotografías antiguas: Photo Araba.
De las fotografías del retablo desaparecido: Raquel Sánchez Pascual, La pintura gótica en Álava.

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